Frenchee
Principiantes7 min de lectura·28 de agosto de 2026

Setenta, noventa, septante, nonante: decir los números en francés sin bloquearte

Por qué el francés cuenta de veinte en veinte, dónde se dice septante y cómo reconocer los números al oído.

Setenta, noventa, septante, nonante: decir los números en francés sin bloquearte

A partir de sesenta, el francés sigue contando de veinte en veinte: una herencia medieval que la propia Académie française documenta en su diccionario. Y desde las rectificaciones ortográficas publicadas en el Journal officiel del 6 de diciembre de 1990, estos números admiten dos grafías, ambas correctas. Aquí tienes cómo construirlos, escribirlos y, sobre todo, reconocerlos al oído.

¿Por qué el francés dice soixante-dix y no septante?

Porque dentro del francés moderno sobrevive una capa de cálculo mucho más antigua. La Académie française lo explica en su Dictionnaire: "au Moyen Âge, on avait coutume en France de compter de vingt en vingt", es decir, en la Edad Media se contaba de veinte en veinte, un sistema "utilisé par les Celtes et par les Normands". Quatre-vingts es literalmente cuatro veintes.

Las formas regulares existieron y siguen existiendo: septante, octante y nonante "figurent dans toutes les éditions du Dictionnaire", precisa la Académie. Fue en el siglo XVII, "sous l'influence de Vaugelas et de Ménage", cuando soixante-dix, quatre-vingts y quatre-vingt-dix se impusieron en el uso culto y después en la norma escolar.

Para un hispanohablante esto es más relevante de lo que parece. El español es perfectamente regular aquí — setenta, ochenta, noventa — así que el reflejo es tratar los números franceses como un problema aritmético. No lo son. Nadie en Francia calcula 4 × 20 + 17 antes de decir quatre-vingt-dix-sept. Son bloques memorizados, igual que once o doce en español. Se aprenden escuchándolos, no razonándolos.

¿Dónde se dice septante, huitante y nonante hoy?

Son la norma en Bélgica y en la Suiza francófona. La Académie française señala que "restent connus dans l'usage parlé de nombreuses régions de l'Est et du Midi de la France, ainsi qu'en Acadie", y añade que nada impide emplearlos, pero que frente al uso corriente en Francia se perciben como regionales o anticuados.

La encuesta participativa Français de nos régions, dirigida por el lingüista Mathieu Avanzi con unos 15 000 participantes en línea entre 2015 y 2025, dibuja el mapa. En Bélgica y en la Suiza romanda, septante y nonante rozan el 100 %. En Francia, su uso rara vez supera el 15 %, salvo junto a la frontera suiza: 56 % en Saint-Julien-en-Genevois, 51 % en el país de Gex, 46 % en Thonon-les-Bains, y entre 26 y 32 % en Ain, Alta Saboya, Jura, Doubs y Saona y Loira.

Para el 80 la situación suiza está más dividida: huitante domina en los cantones de Vaud y Friburgo, convive con quatre-vingts en Valais y es muy minoritario en Ginebra y el arco jurásico. En cuanto a octante, la misma encuesta solo lo recogió en 57 personas de unas 15 000, un 0,4 %: prácticamente ha desaparecido.

La conclusión práctica es sencilla: hay que entender los dos sistemas y producir el de tu interlocutor. Aprender con un profesor belga o suizo no perjudica a nadie, pero si preparas un DELF en Francia o trabajas con una empresa francesa, lo que oirás será soixante-dix y quatre-vingt-dix.

¿Cómo construir cualquier número entre 60 y 100?

Bastan cuatro bloques.

  • De 60 a 69: soixante más la unidad. 61 = soixante et un, 62 = soixante-deux, 69 = soixante-neuf.
  • De 70 a 79: soixante más los números del 10 al 19. 70 = soixante-dix, 71 = soixante et onze, 72 = soixante-douze, 79 = soixante-dix-neuf.
  • De 80 a 89: quatre-vingts y después la unidad. 80 = quatre-vingts, 81 = quatre-vingt-un, 85 = quatre-vingt-cinq.
  • De 90 a 99: quatre-vingt más los números del 10 al 19. 90 = quatre-vingt-dix, 91 = quatre-vingt-onze, 97 = quatre-vingt-dix-sept, 99 = quatre-vingt-dix-neuf.

Aquí aparece el error hispanohablante más frecuente. En español, la conjunción y aparece en todas las decenas a partir de treinta: treinta y uno, cuarenta y siete, noventa y nueve. En francés, et es mucho más raro. Solo une la decena con un — vingt et un, trente et un, quarante et un, cinquante et un, soixante et un — y una sola vez con onze, en soixante et onze. La Banque de dépannage linguistique de la Office québécois de la langue française lo dice sin rodeos: "il n'y a pas de et dans les mots représentant les nombres 81 et 91". Se dice quatre-vingt-un y quatre-vingt-onze, sin et. Y jamás soixante-dix-et-un.

Después de cent y mille tampoco hay et: cent un, mille un, deux cent trente-quatre. Las únicas excepciones son fijas y expresan una cantidad indeterminada, como en les mille et une nuits.

¿Cuándo se pone guion y cuándo se añade una s?

Coexisten dos grafías, y ambas son oficiales.

La regla tradicional, tal como la formula la Office québécois de la langue française: el guion se emplea únicamente entre números que sean ambos inferiores a cien y que no estén ya unidos por et. De ahí trente-cinq mille, cent trente-cinq, cent trente et un, soixante et onze.

La regla de 1990: también se pueden poner guiones entre todos los elementos de un número, sean o no inferiores a cien y estén o no unidos por et. De ahí cent-trente-cinq, soixante-et-onze, deux-mille-huit-cent-vingt-quatre. La Académie française, que publicó estas rectificaciones en el Journal officiel del 6 de diciembre de 1990, zanja el asunto en una frase: "Aucune des deux graphies ne peut être tenue pour fautive." Ninguna de las dos grafías puede considerarse incorrecta.

La s responde a una sola regla: vingt y cent llevan s cuando están multiplicados y no van seguidos inmediatamente de otro numeral. De ahí quatre-vingts étudiants y six cents exemplaires, pero quatre-vingt-trois ans y trois cent mille euros. Mille, como determinante numeral, es siempre invariable.

El único consejo real: elige una grafía y mantenla dentro de un mismo documento. Un currículum que mezcle las dos no será juzgado incorrecto, pero sí descuidado.

¿Cómo se dice y se escribe la hora?

Por escrito, la norma francófona es el formato de 24 horas. La Office québécois de la langue française recuerda que la hora se expresa "selon une période de 24 heures, soit de 0 à 23", con el símbolo h "toujours précédé et suivi d'un espacement": 0 h, 8 h 30, 18 h 15, 21 h 45. No existe equivalente francés de a. m. y p. m., y esas abreviaturas no se usan.

En la lengua hablada, el francés hace algo parecido al español cuando el contexto es claro: six heures et quart, sept heures moins le quart, huit heures et demie, midi, minuit. La lógica de y cuarto, menos cuarto y y media se traslada bien. Pero en estaciones, aeropuertos, citas médicas y agendas de trabajo domina la forma larga: dix-huit heures quinze. Reservar un tren o un médico en Francia significa oír esa forma, y confundir dix-huit con dix es una manera muy común de perder una cita.

¿Cómo leer precios, teléfonos y cifras grandes?

Tres costumbres francesas que conviene fijar.

  • La coma es el separador decimal: 12,50 € se lee douze euros cinquante. El punto no separa nada. En España la costumbre coincide; en buena parte de América es al revés, y ahí está la trampa.
  • Los millares se separan con un espacio, nunca con un punto ni con una coma: 1 500, 25 000, 1 200 000.
  • El símbolo del euro va detrás de la cifra: 45 €, no € 45.

Es en el teléfono donde los números franceses hacen más daño. Un número francés se dice en grupos de dos cifras: 06 12 34 56 78 se convierte en zéro six, douze, trente-quatre, cinquante-six, soixante-dix-huit. Quien esté acostumbrado a otro agrupamiento tiene que descodificar soixante-dix-huit a velocidad de conversación y sin apoyo escrito. Pedir que te dicten teléfonos, precios y horarios, y escribirlos, es el ejercicio más rentable de las primeras semanas.

Lo que estas cifras no dicen

La encuesta de Français de nos régions es un estudio participativo en línea: los participantes se apuntaron por su cuenta, no forman una muestra representativa de la población y mide lo que la gente declara decir, no lo que dice realmente. Los órdenes de magnitud — casi totalidad en Bélgica y Suiza, minoría en Francia salvo cerca de la frontera — son sólidos; los decimales, mucho menos.

Sobre todo, estas reglas resuelven un problema que la mayoría de los estudiantes ya no tiene al cabo de un mes. Construir quatre-vingt-dix-sept no es difícil. Reconocerlo dentro de una frase dicha a velocidad normal, sin tiempo para calcular, lo es mucho más. Eso es entrenamiento de oído, no de lógica, y ninguna explicación gramatical lo sustituye.

Y existe una respuesta que los francófonos usan constantemente y que los manuales nunca imprimen: pedir que lo repitan. Decir "vous pouvez me le redire plus lentement ?" y después repetir la cifra para confirmarla no es una señal de debilidad. Es lo que hace cualquiera por teléfono cuando le dictan un número de cuenta. Aprender esa fórmula vale a veces más que otra lección sobre el sistema vigesimal.

En Frenchee los números se trabajan donde de verdad estorban: en voz alta, en directo, con profesores nativos titulados que dictan precios, horarios y teléfonos hasta que el reconocimiento se vuelve automático. Las clases son por videoconferencia, individuales o en grupo reducido de tres a cinco alumnos, sin suscripción.

Fuentes

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