Frenchee
Principiantes7 min de lectura·8 de septiembre de 2026

En France, au Japon, à Cuba: qué preposición francesa va delante de un lugar

¿en, au, aux o à? La elección depende del género y el número del nombre, no de la distancia.

En France, au Japon, à Cuba: qué preposición francesa va delante de un lugar

En France, au Japon, aux Pays-Bas, à Cuba: cuatro preposiciones para una sola idea. La elección no depende de la distancia ni del tamaño del país, sino de dos preguntas: si el nombre está en plural y, si no lo está, si es masculino o femenino. Los organismos lingüísticos de Quebec y de Canadá dan la misma regla.

¿Qué preposición se usa delante de un nombre de país en francés?

Dos preguntas, en este orden. ¿El nombre del país está en plural? Si no, ¿es masculino o femenino?

  • en delante de un país femenino, o masculino que empieza por vocal: en France, en Chine, en Colombie, en Argentine, en Iran, en Ouganda.
  • au delante de un país masculino que empieza por consonante: au Japon, au Mexique, au Pérou, au Chili, au Canada, au Portugal.
  • aux delante de un país en plural: aux Pays-Bas, aux États-Unis, aux Philippines.

Hay una diferencia con el español que conviene ver desde el principio. En español, la preposición cambia según el verbo: estoy en Francia, pero voy a Francia. En francés no cambia nada: je suis en France y je vais en France. La misma preposición sirve para el lugar donde se está y para el lugar adonde se va, y el error típico de un hispanohablante es decir je vais à France.

La Banque de dépannage linguistique de la Oficina quebequesa de la lengua francesa enuncia la regla así: en se emplea delante de los nombres de país de género femenino y delante de los que empiezan por vocal o h muda, y au delante de los masculinos que empiezan por consonante. La lista de nombres de países del Portal lingüístico de Canadá, que indica para cada país su artículo, su género y su preposición, llega a las mismas formas y añade el plural.

Y en realidad no hay tres preposiciones, sino una: au es la contracción de à y le, aux la de à y les. Por eso se dice je visiterai le Japon y j'irai au Japon.

¿Cómo saber si un país es masculino o femenino?

Esta es la dificultad real, y es más pequeña de lo que parece, por una razón que los manuales suelen callar: el género no sirve de nada cuando el nombre empieza por vocal. Iran, Irak, Ouganda e Israël son masculinos y aun así llevan en, igual que los femeninos. El género solo decide en un caso, el de los países en singular que empiezan por consonante.

Para esos, hay una pista que funciona a menudo: los nombres terminados en e suelen ser femeninos (la France, la Chine, la Belgique, la Colombie, la Bolivie), los demás suelen ser masculinos (le Japon, le Maroc, le Brésil, le Portugal, le Chili). Es un recurso de memoria, no una regla, y sus excepciones son célebres: la misma lista de nombres de países da le Mexique, le Cambodge, le Mozambique y le Zimbabwe como masculinos, de ahí au Mexique.

El consejo práctico cabe en una frase: no aprenda el género de doscientos países. Aprenda el de los diez o quince de los que habla de verdad, el suyo, el de su familia, aquellos con los que trabaja. El resto se comprueba en diez segundos el día que hace falta.

¿Y las ciudades, las islas y los países sin artículo?

Delante de un nombre de ciudad, la preposición es à: à Paris, à Madrid, à Bogota, à Montréal. Cuando el nombre de la ciudad lleva artículo, la contracción funciona igual: le Caire da au Caire.

Delante de un nombre de isla el uso duda, y la ficha dedicada a las islas de la misma Banque de dépannage linguistique explica por qué de forma muy clara: à supone una visión puntual del lugar, mientras que en supone una visión del lugar en toda su extensión. De ahí à Cuba, à Madagascar, à Malte, à Chypre, à la Guadeloupe, à la Martinique, pero en Corse, en Irlande, en Islande, en Sardaigne, para las islas grandes asimiladas a países. Cuando la isla lleva determinante, las dos formas son correctas: en Guadeloupe vale tanto como à la Guadeloupe.

Queda el caso que más sorprende: una veintena de países se emplean sin artículo, entre ellos Cuba, Israël, Madagascar, Malte, Monaco, Singapour, Haïti, Chypre y Oman. No se dice le Cuba. La preposición sigue entonces la lógica de las islas: à Cuba, à Madagascar, à Singapour, pero en Israël, masculino que empieza por vocal.

¿Por qué se oye «sur Paris» y conviene imitarlo?

Escuche a francófonos hablar de su trabajo y oirá enseguida je travaille sur Paris o j'habite sur Lyon. La fórmula está en todas partes, sobre todo en las ofertas de empleo.

La Academia Francesa le dedica una entrada de su diccionario, Sur Paris, y su juicio es tajante: esa pobre preposición sur está agotada, se la pone en todas las salsas. Distingue los verbos de movimiento, donde la construcción casi se defiende, de los verbos de estado, donde no: on habite à Paris, y no sur Paris. Para un desplazamiento recuerda que la preposición esperada es pour, como en partir pour Lyon.

Para quien aprende, la conclusión es simple: entiéndalo, no lo copie. Entre amigos no cuesta nada, pero se nota por escrito, en una carta de motivación o en un examen. Es el mismo reflejo que ante los errores que cometen también los nativos, de los que hablamos en Los errores gramaticales más frecuentes en francés.

Lo que esta regla no resuelve

Deja zonas grises reales, y las fuentes oficiales lo asumen. Para Haïti, la lista canadiense escribe ella misma j'irai en, o à, Haïti. Para Guadalupe y Martinica el uso oscila. Hay, pues, casos en los que dos respuestas son igual de correctas.

Tampoco dice nada de las regiones y los departamentos franceses, donde el uso es mucho menos regular, ni de la distancia entre la norma y la conversación: sur Paris es incorrecto y sin embargo está en todas partes, como otros desajustes que detallamos en Francés de Quebec y francés de Francia.

Por último, si empieza desde cero, no empiece por aquí. Las preposiciones de lugar se instalan hablando de uno mismo y escuchando, no repasando una lista de países. Nuestro artículo Empezar francés desde cero propone un orden de prioridades, y el test de nivel le dirá dónde está hoy.

En Frenchee, estos automatismos se trabajan hablando, con profesores nativos titulados, en clases individuales o en grupos pequeños de tres a cinco alumnos, en directo y sin suscripción. Decir de dónde se viene y adónde se va suele ser la primera conversación real de un curso de francés.

Fuentes

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